Estoy muy cansado. Ahora sé lo que es. Durante muchos años no supe jamás lo que era estar cansado. Dormía poco. Podía trabajar, y hacer cosas y cosas durante horas...y cuando paraba era porque realmente tocaba parar no porque tuviese la necesidad de hacerlo.
Se me viene a la cabeza un recuerdo de la infancia: mi abuela Rosario (madre de mi madre) se quejaba muy a menudo de que le dolía hasta el corazón.
A pesar de que era una persona con minusvalías, muchísimos dolores, dolencias y no pocas enfermedades, era la persona más trabajadora, voluntariosa, limpia y piadosa (no olvido nunca de ella la devoción con que rezaba todos los días las tres partes del Santo Rosario) que jamás he conocido, a mí me parecía exagerado de que se quejase de dolor en corazón.Una vez se lo rebatí; le dije: "el corazón no duele"...Ella no entró a discutir conmigo, y me remitió a mi futura experiencia....que ya he vivido. Y no tengo más remedio que darle la razón; el corazón duele. Y además uno se cansa, y se cansa mucho y cuando eso ocurre no se pueden hacer todas las cosas que a uno le gustaría.
Todo esto me lleva a una reflexión que por otra parte es absolutamente obvia; la vida está compuesta de distintos momentos, y cada uno
de ellos debe tener su propio contenido. No podemos hacer las mismas cosas con veinti-pocos años que con cuarenta y muchos.
de ellos debe tener su propio contenido. No podemos hacer las mismas cosas con veinti-pocos años que con cuarenta y muchos.Me comentaba no hace mucho un compañero que ya no volverá cumplir 65 años que durante años acumuló libros para "devorarlos" cuando se jubilase...Ahora le gustaría mucho poder hacer eso, pero sus circunstancias de salud sólo le permiten leer una media hora al día...
Esto es así para todo; el sexo o el deporte que no hagamos mientras que podemos no es recuperable, como tampoco lo es -o puede no serlo- el amor, el cariño, la sonrisa, etc que podamos dispensar a quienes nos rodean o a quienes nos necesitan.Cuántos chascos nos llevamos por no saber planificar nuestra vida como lo que realmente es; algo temporal, contingente y de duración -y calidad- incierta.
Es muy cierto el aforismo que dice "cada día tiene su afán", aunque lo sustituiría por otro que se me antoja mejor, más completo, más concluyente; "Cada día, cada momento, es único e irrepetible"...
Afortunadamente todavía mi cansancio tiene un periodo de recuperación corto, y es llevadero...y todavía tengo capacidad para leer, y dar y recibir amor, cariño y sonrisas...y para más cosas.
Ya estoy mucho mejor de mi cansancio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario