miércoles, 23 de septiembre de 2020

MI RECONOCIMIENTO Y PÉSAME A PAZ PADILLA.

Quiero desde estas líneas, que tal vez muy pocas personas lean, expresar mi pésame a Paz Padilla, y también mi reconocimiento y aprecio personal.

Creo que la primera vez que la vi estaba yo sentado en el autobús que nos traía y nos llevaba de Cádiz a la Facultad de Derecho de Jerez junto a mi hermano Manolo.

Me quedé mirándola, cuando ella esperaba en la parada del autobús a su novio, que era amigo de mi hermano, y éste me dijo, “es Mari Paz, la novia de Antonio El Largo”. Me llamó la atención lo espigada y delgada, y mi hermano -quizá creyendo leerme el pensamiento- me dijo “es chica muy simpática, vale mucho”….

Vi a aquella pareja paseando por Cádiz en bastantes ocasiones durante mucho tiempo, y después en aquella época de oposiciones y mis primeros años de vida independiente, les perdí la pista…Hasta que volví a verla en la televisión autonómica participando en un programa-concurso de humor, en el que -junto con Chiquito- comenzó a destacar…

Recuerdo que Manolo, mi hermano, me comentó entonces que quizá a Antonio, que ya era técnico superior de la Junta de Andalucía por oposición, quizá se le podría hacer difícil esta nueva etapa de desplazamientos y la ocupación de su novia.

Creo que no me equivoco al recordar haber reconocido a Antonio entre el público de alguno de aquellos programas de televisión…

Supe después que habían roto, y tuve con él contacto directo en varias ocasiones por algunos temas de trabajo, e indirecto a través de Manolo.

Mari Paz había pasado a ser conocida como Paz Padilla. Hizo su propia carrera, y comenzó a tener éxito -mucho éxito- en el mundo del humor, de la interpretación, del espectáculo, de los medios de comunicación…

Muy al principio tuvo un espacio en directo en el programa de Antonio Herrero…una ventana al humor en aquel magazine, que siempre pugnó por ser uno de los primeros de la radio española… Una mañana viajando en coche le oí contando en ese programa el chiste de El Mayordomo…tuve un ataque de risa que me duró varios días en los que casi no pude dejar de reírme.

Siempre tuve con ella la sensación de que era una persona de talento, y que fundamentaba su éxito y humor, precisamente en su espontaneidad, autenticidad e inteligencia…Salvando las enormes diferencias, pensaba que era un nueva Mari Santpere gaditana…

Mirando hoy hacia detrás podemos recordar infinidad de trabajos suyos en el mundo del espectáculo y la interpretación…Más allá de toda esa obra, cada vez que ha sido entrevistada ha sabido transmitir… destilando valores de esa autenticidad y talento, en Cádiz diríamos desparpajo o ánge, y una empatía a raduales.

En estos últimos tiempos supimos que había vuelto con Antonio, y que se habían casado…Las imágenes de aquel enlace las conocimos todos, y cuando yo las veía me acordaba de aquella chica que esperaba a su novio en la parada del autobús…Me chocaba verlos en la TV y en los medios, como a unos famosos cualesquiera...cuando eran personas de mi tierra que había tenido en un tiempo tan cerca, y que habían sido anónimas.

Poco antes de decretarse el Estado de Alarma, una tarde en el fútbol, en el palco de Carranza en un partido de liga se sentaron justo delante de mía Antonio y Mari Paz…aquel día disfrutando del fútbol anónimamente volvía a ser Mari Paz, que se permitió -es una disfrutona enorme- animar al Cádiz y jalearlo como pocos en el Estadio en algunos lances del partido…Antonio se mostró más tranquilo. Lo vi muy delgado.

No habrá quien en España desconozca la marcha tan reciente de Antonio, que llevaba meses muy enfermo -el día del fútbol debía estarlo- sin que prácticamente nadie lo supiera. Me sentí impactado cuando supe de su muerte, y quizá más aún cuando me enteré de su enfermedad…

La semana pasada en Youtube vi la entrevista que Paz ha dado a Telecinco para hablar de su pérdida, que no ha sido la única en los últimos meses.

Reconozco que busqué el programa y comencé a verlo por pura curiosidad, pero me encontré con una sorpresa grande, con un regalo…escuchar la fortaleza, la lucidez, y la inteligencia emocional que destilaba Paz…No me cabe la menor duda de que pocas personas pueden afrontar un momento de la vida tan complicado con tanta entereza, con tanto sentido común, ayudando tan bien a otra persona a marcharse…Y casi más complicado aún expresarse tan bien, transmitiendo tanto y con tanta profundidad y brillantez.

¿Quién capaz de comunicar todo esto mejor?.

A nadie ha podido dejar indiferente esta entrevista, y nadie podrá dejar de reconocer la valía y el talento de aquella chica a la que vi por primera vez esperando a su novio en la parada del autobús.

Mari Paz, paisana…lo siento mucho…Volveréis a estar juntos.

Vales mucho. Gracias por tanto.

martes, 1 de septiembre de 2020

PATRIA. FERNANDO ARAMBURU.

Casi un mes me ha costado la lectura del libro de Fernando Aramburo, Patria.

La había empezado antes como dos veces...Se trata de una novela extraordinaria, muy justamente galardonada.

Narra la historia -que transcurre aproximadamente durante dos décadas- de dos familias de un pueblo imaginario en el País Vasco próximo a San Sebastián.

Son muy amigas. Las esposas son casi hermanas. Los maridos son también amigos, forman parte de la misma cuadrilla y comparten aficiones. Existen también vínculos y cariño entre los hijos de ambos matrimonios.


Ambas familias son vascas-vascas y abertzales, entre ellos se comunican mayoritariamente en euskera...

La novela tiene nueve protagonistas; los dos matrimonios, los tres hijos de uno de ellos, los dos hijos del otro.

Uno de estos amigos es operario metalúrgico, el otro es un pequeño empresario. A este último la banda terrorista ETA le reclama el pago del impuesto revolucionario, y él lo satisface…Después le piden más en varias ocasiones, hasta que él considera que no le pueden pedir tanto, que debe ser un error, intenta hablar con ellos, pero no lo consigue…Y llega un punto en que se niega. Y comienzan a amenazarlo. Y todo su entorno -incluído su amigo, y hasta buena parte de sus empleados- le dan la espalda…El pueblo se inunda de pintadas contra él. Y tiene ir armado, cambiar sus rutinas…vive con miedo y trata de ocultar -inútilmente- a su familia.

En la otra familia, el hijo mayor progresivamente se va acercando a ETA…Comienza por participar en ciertos actos reivindicativos y violentos, se enfrenta a su padre, se va de casa, después se tiene que ir al sur de Francia (Iparralde), se integra en la estructura de la banda, participa en atentados, tiene que ver con la ejecución, con el asesinato, de aquel que había sido el mejor amigo de su padre, y que de pequeño siempre la había comprado chucherrías.

El párroco del pueblo -un personaje verdaderamente incomprensible- no quiere que se celebre el funeral por el asesinado en el pueblo (finalmente cede aunque en la homilía habla de su fallecimiento como si hubiese sido por causa natural), también pide que le entierren fuera del pueblo para no provocar….

Cuando ha pasado un tiempo, la viuda, que se ha tenido que marchar a San Sebastián a vivir comienza a volver a hurtadillas al pueblo….Está enferma. Habla con regularidad con su marido en el cementerio y le comenta cuanto le ocurre y siente. Pretende conseguir que se respete su espacio en su pueblo y que el asesino de su marido termine por pedirle perdón.

Se narra cómo y cuánto ha afectado a la biografía de cada uno de los nueve protagonistas todo lo referente al acoso, amenaza, asesinato y posterior "cerco sanitario" sobre la familia de la víctima, como si fuesen apestados.

La narración es extensa pero muy amena y logra concitar la atención del lector en todo momento. Muchos de los hechos que forman parte de la novela ocurrieron realmente a otras personas diferentes a las imaginarias de esta obra.

Tan solo al final, tal vez se extiende la narración algo más de lo necesario adentrándose en circunstancias de la vida íntima, incluso sexual, de alguno de los protagonistas sin aportar nada necesario ni que mejore todo el relato.

El final es el que se espera a lo largo de todo el relato…El que sea previsible no resta un solo ápice de calidad a esta novela, con excelente narrativa y mejor descripción imposible de una lamentable y durísima realidad que padecieron en la realidad muchas personas a las que les ocurren cosas muy parecidas, casi iguales, que las que se cuentan en la novela.

Creo que es un libro imprescindible para entender, sin haberla vivido, una realidad que en su faceta más cruda ha sido en una buena parte superada.


sábado, 4 de abril de 2020

"AHORA". REFLEXIONES PERSONALES DURANTE EL CONFINAMIENTO POR LA PANDEMIA DEL COVID 19.

AHORA ya casi todos nos estamos dando cuenta de cosas que son muy evidentes, pero que no se estaban considerando:

  • Que unidos, que juntos, valemos más.

  • Que no somos unos más que otros....La enfermedad y la muerte nos lo recuerdan en estos momentos más que nunca.

  • Que “tu hermano es también tu vecino más cercano”.

  • Que lo mismo que en los pueblos pequeños la gente se conoce, se saluda, se trata...y hasta se ayuda...También en las ciudades podemos:

    • En los bloques de pisos, aprendernos los nombres de los vecinos, y tratarlos más allá de una cortés -pero generalmente distante- conversación de ascensor….a pesar de que ahora no podamos acercarnos ni tocarnos.

    • Saber -como mi amigo JM- los nombres de otras personas que nos atienden (o a las que atendemos o tratamos) a diario en bares, supermercados, porterías, oficinas, etc. y saludarlas por sus nombres y mirándolas a la cara.

  • Que ciertas etiquetas que nos han colocado o nos autocolocamos (“derechas”, “izquierdas”, “nacionalista”, independentista”, “moderno”, “clásico”, “fricky”, “hippy”, “cultureta”, “perro-flauta”…) realmente no son -de verdad- nuestras, que nos separan y enfrentan a los demás, nos nublan la vista para no poder ver que “los otros” tienen tanta rectitud de intención o tantos defectos como nosotros mismos. Y que “los otros” son también “los nuestros”.

  • Que no resulta lógico ni sensato que España no tenga capacidad suficiente para poder autoabastecerse de material básico para la seguridad, la vida y salud de sus ciudadanos…

  • Que todas las Administraciones Públicas debería disponer de unas únicas y mismas herramientas electrónicas/informáticas de contabilidad, de firma, administración, gestión documental, acceso a la información por los ciudadanos, teletrabajo, teleformación, intercambio de información, etc.

  • Que debe reconocerse -y garantizarse- a todos los ciudadanos el derecho a acceder a la red, y a los modernos sistemas de comunicación...Hoy es tan importante este acceso como el derecho a circular o desplazarse por las vías públicas.

  • Que lo mismo que en carretera o en las vías públicas debemos portar documentos identificativos y existen normas, debe ser obligatorio que el acceso a internet se realice mediante un certificado/DNI digital… y que las redes cuenten con normas y control para evitar el robo de nuestros datos, la publicidad salvaje, las noticias falsas, las desinformación, el autobombo de alguno, la pesadez o la desvergüenza de otros, los cotilleos, los insultos...o que sean un espacio para la delincuencia.

  • Que los españoles, igual que los franceses o norteamericanos (por ejemplo), también podemos hablar de nuestro país, de nuestros compatriotas, con orgullo...y sin ser tachados con etiquetas, de ser “de un lado” o “del otro”….

  • Que la guerra civil terminó hace muchas décadas...que la mayoría de los españoles tenemos entre nuestros ascendientes caídos de/por los dos bandos...que ya hoy día no hay bandos ni bandas (quien los vea, no está en sus cabales ni vive el presente)...que ningún político en activo hizo aquella guerra….que ninguno de nuestros militares en activo tiene nada, absolutamente nada que ver con aquello...que nuestra sociedad tiene que mirar hacia adelante y no hacia detrás, y que por tanto debemos estar orgullosos de nuestro ejército, institución que está al servicio de todos y en todos los territorios de España.

  • Que se puede ser más andaluz, catalán, gallego, vasco, extremeño, castellano-manchego, castellano-leonés, murciano, valenciano, canario, balear, cántabro, gallego, vasco, navarro, aragonés, riojano, ceutí o melillense que nadie, amar la bandera de nuestra comunidad y defender la lengua autonómica propia hasta el extremo….sin que ello vaya en contra de la solidaridad con el resto de los españoles, ni de ser plenamente español...cada cual de una forma específica y propia...pues España -desde hace cinco siglos- es diversidad, tolerancia, debe ser también equilibrio y proyecto de futuro en común.

  • Que ninguna de nuestras Comunidades Autónomas es más ni mejor, ni tiene porqué competir con otra….¿es posible que todos queramos y respetemos a todas? (creo que sí).

  • Que no es bueno, ni operativo, ni lógico, ni sensato, ni está justificado, ni fomenta la igualdad entre los españoles, que:

    • Tengamos en cada Comunidad Autónoma un sistema sanitario propio y distinto del resto….cada uno con medios diversos…

    • Se nos obligue -como si fuésemos extranjeros en nuestro propio país- a un “papeleo” impresentable para recibir asistencia sanitaria en otra Comunidad,

    • Tengamos sistemas educativos distintos en cada Autonomía, con dispar dotación y objetivos.

    • Existan diferencias salariales en los servidores públicos en función de la Comunidad Autónoma (a pesar de que todos los sueldos se financian con los impuestos de todos los españoles)...hablo del personal sanitario, del personal docente, y particularmente de los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.





domingo, 29 de marzo de 2020

VIVIR SIN SER CONSCIENTE


Creo que tenía yo unos catorce años cuando en un viaje del Colegio de varios días a Córdoba cuando descubrí la música de Los Beatles. En aquel lejano 1978 ya hacía ocho años en que el legendario 

grupo de Liverpool había dejado su actividad musical. Recuerdo que aquella música me gustó, pero que me resultó novedosa y quizá demasiado moderna...por lo que la dejé en la nevera unos cuantos años, hasta que cuando ya rozaba la veintena comencé a seguir casi en solitario en aquel momento al grupo, me traduje y aprendí casi todas sus letras…

Algo parecido me pasó poco tiempo después con el Rock andaluz...aun cuando me gustó mucho desde un primer momento cómo sonaba lo consideré en un principio demasidado “nonainon” para mí, y no lo vine a valorar de verdad hasta el momento en que ya no estaba...Todo aquello me dejó un regusto de nostalgia, y de cierta fustración, la de alguien que “volvió a llegar tarde a algo que ya se esfumó”.

Con otras muchas cosas -buenas y no tan buenas- me ha pasado lo mismo a lo largo de los años...con mi afición a la historia, al arte...También me ha ocurrido que en muchas ocasiones no he sido lo suficientemente consciente de la importancia de vivir con intensidad ciertos momentos de la vida como la propia juventud, los primeros meses/años de mis hijos...o ciertos grandes eventos de los que he sido contemporáneo próximo como la Expo 92, la Conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812, el Tricentenario del Traslado de la Casa de Contratación a Cádiz...

Es un error en que incurro una y otra vez...Y cuando miro hacia atrás vuelvo a sentir ese chasco de haber dejado escurrir trozos de vida entre los dedos, más aún que cuando intentamos retener el agua de una fuente con nuestras solas manos.

Quizá por ello, estos días de confinamiento me esfuerzo en ser consciente de lo que estamos viviendo….aunque desee que pase pronto. “Me pellizco” para sentir, para ser muy consciente de lo que está pasando, del tiempo que estamos compartiendo.

Tarde, pero voy a aprendiendo.

sábado, 15 de febrero de 2020

AL APÓSTOL TOMÁS Y A MARISA

Nunca miro el santoral. Fue mi amigo Fernando quien me dijo que el día en que se conmemora al apóstol Judas Tomás Didimo, a Santo Tomás, yo había vuelto a nacer. Cuando le oí pensé que exageraba, pero quizá hasta se quedó algo corto.

Marisa y yo habíamos disfrutado aquella tarde noche, como siempre que compartimos tiempo juntos...me quedé dormido...y tal vez un par de horas después me desperté súbitamente. Tenía mal cuerpo, un cierto mareo, una sensación que no sería capaz de describir...me fui a la salita, al espacio de la casa que más me gusta ocupar.

El malestar iba a más, un sudor frío importante....me mojaba, una cierta sensación eléctrica....Sólo quería tranquilizarme y tomarme un anti inflamatorio, porque me dolía el cuello, y pensaba que tenía una contractura, y que ésta era la causa.

Pedí a Marisa ese medicamento, me dijo que tenía que tomarme la tensión...que con la tensión alta no se pueden tomar anti inflamatorios....yo no era consciente de que padecía de tensión y sólo sabía que me dolía el cuello, la nuca, por lo que me enfadé reclamándoselo. Me dijo que la tensión estaba bastante alta y me dio un Valium 10 y un Nolotil 500 (Metamizol)...

Fui mejorándome muy poco a poco... sin embargo, en unos minutos, se repitieron los síntomas mucho más suavemente....y fui entrando en una situación de relativo relax sin que llegara a abandonarme del todo aquel dolor en la nuca durante muchas horas en aquella noche en la que no pude dormir.

Hoy hace seis meses y doce días de aquella noche en que volví a nacer....Y lo supe luego, cuando cuatro días después en el Hospital Puerta del Mar determinaron que había tenido un derrame cerebral, una hemorragia subaracnoidea, algo que yo no sabía ni que existía, y que en la mayoría de los casos produce muertes súbitas. Tras una semana internado y muchas pruebas, una conclusión: lo que me ocurrió fue gravísimo, afortunadamente en un grado no muy elevado, quizá un poquito más, tal vez no tomándome aquellos medicamentos que me dispensó -casi me impuso, por mi tozudez- mi esposa, no estaría ahora contándolo.

Soy el polo opuesto a una persona hipocondriaca...Entonces lo pude comprobar: puedo estar muriéndome, agonizando casi, y no quiero ni oír hablar de ver a un médico.

Mi recuperación fue progresiva pero muy rápida, aunque al menos durante dos meses, había momentos en que sentía dolores leves (pero muy desagradables !!!) de cabeza,intolerancia al sol y una facilidad para el cansancio desconocida para mí.

Fue la primera vez en que estuve de baja tanto tiempo, exacta y solamente siete semanas....quizá un exceso por mi parte porque los médicos recomendaban un mínimo de seis meses....pero yo me encontraba bien, y no hubiese sido yo de no forzar mi reincorporación a finales del mes de agosto.

Hoy, cuando hace seis meses y doce días de mi "vuelta a la vida", he pensado en el apóstol Santo Tomás...Aparece en tres ocasiones, todas claves, en el Evangelio de San Juan.

-Tras la resurrección de Lázaro, los demás se resistían a volver a Judá, y él toma la palabra y dice; "Vamos también nosotros, para que muramos por Él".
-En la última cena, cuando dice: "Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?" Y Jesús le contesta una de las frases más contundentes del Evangelio (que apuesto a que pronunció casi literalmente): "Yo soy el camino, la verdad y la vida, sólo a través de mí conoceréis al Padre".
-Cuando, tras la Resurrección, se aparece Jesús a los apóstoles y viene a decirle: "Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré...". Y Jesús le dice: "Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino creyente".

Los Hechos de los Apóstoles y otros textos revelan que después fue un prolífico divulgador del Evangelio, y la tradición nos dice que murió mártir en la India en el año 72.

Me siento muy identificado con el apóstol, con su arrojo en la primera cita de San Juan, y con esa injustificable falta de fe en las otras dos, para quien ha visto al Señor. 

Por todo eso, a pesar de que no he sido nunca hombre de santoral ni de efemérides, junto a Dios y muy especialmente a mi esposa, también a él -a Santo Tomás Apóstol- le doy las gracias, pues era su día (¿coincidencia?), y tal vez viéndome tan de barro, como quizá se recuerde él en algún momento de su vida terrena, quiso echarme una mano, que pudo ser también decisiva.

Le tendré muy presente, me encomendaré a él. Ya vengo haciéndolo. Y ojalá yo también pueda ser mejor -siquiera un poquito- en este nuevo tiempo de vida. 

miércoles, 12 de febrero de 2020

Antonio Flores

No sé ni cómo estos días vi a Antonio Flores cantando la canción que dedicó a su hija Alba. Me paré a escucharle y a ver su interpretación. Me gustó tanto, que después escuché otra, y después otra, hasta seis o siete canciones. 

Alba me emocionó mucho porque tras haber sido yo padre en tres ocasiones y vivir muy de cerca los correspondientes partos, pensé que esa letra no sólo era digna de un gran poeta, sino que coincidía con mis propios sentimientos hacia mis hijos y mi mujer...y apuesto a los de la mayoría de los padres...Captar la esencia de los sentimientos, y ser capaz de expresarlos está al alcance de muy pocos. También mi emoción porque hace ya una temporada que no está, y conozco la experiencia de perder un padre a destiempo.

Y me encantó su música y su voz de gran artista (pocos parecidos !!!), en el que yo antes no había apenas reparado, más allá de sentir -en su momento- pena cuando supe de su pronta partida.

Pensaba que, en su momento, me perdí a este gran artista porque "no me entraba" la forma en que se presentaba y su aire "aflamencado" que nunca me fue demasiado.

Son estas pocas letras para reconocer que me confundí, que no supe apreciar entonces a un artista grande, a un artista enorme con todas las letras: poeta, compositor y cantante. De veras que lo lamento.

Afortunadamente puedo disfrutarlo, y algunas de sus canciones tienen para mí un regusto adicional similar a la nostalgia o la añoranza, precisamente porque ya no está...

Pensar en él ahora me hace recordar la escena final de Gladiator cuando el amigo (interpretado por Djimon Gaston Hounsou) le dice "now we are free" (ahora somos libres...yo a Antonio le digo que ahora es libre...de sus adicciones y sufrimientos), "I will see you again"  (te volveré a ver) "but not yet" (pero no todavía).

Ese brindis va por ti...!!

Luna de Avellaneda: Una película que emociona, inspira y nos conecta con lo esencial.

A veces la vida te regala una tarde perfecta para reencontrarte con algo especial. Para mí, ese reencuentro fue con "una vieja amiga...