martes, 15 de julio de 2025

LOS PADRES PAÚLES. LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN. MI AMIGO EL PADRE CLAUDIO.

Estos días atrás escribí unas entradas sobre los Jesuítas y el Opus Dei. El pasado domingo saliendo de Misa en San Vicente de Paúl pensé que debía referirme de una congregación que siempre tuve muy cerca: la Congregación de la Misión, los conocidos en España como los Padres Paúles (y en otros países como Paulinos, vicencianos, vicentinos o lazaristas) fundada en el siglo XVII por San Vicente de Paúl. Y también a uno de ellos, a un amigo.

Siempre me sentí muy afortunado por la Parroquia de mi infancia, de mi juventud y de ahora (San Vicente Paúl en Cádiz) servida por estos religiosos, por los Padres Paules.

Pastores muy cercanos, de una gran vis misionera, en todo momento dispuestos a transformar su entorno más cercano para mejorarlo, implicados con los pobres y con los jóvenes, volcados en otras realidades eclesiales presentes en la Parroquia o en la Diócesis, de una espiritualidad profunda, y muy marianos (la Virgen Milagrosa su advocación de cabecera).

«El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres», decía San Vicente de Paúl, al entrar en contacto con la miseria, la marginación, la exclusión social, el abandono pastoral y la ignorancia religiosa del pueblo pobre y sencillo del campo y la ciudad. Quiso «hacer algo» para remediar tanto dolor y sufrimiento, lo que dio lugar a esta Congregación. A España llegaron a comienzos del siglo XVIII, dedicándose desde a la pastoral parroquial, a las misiones populares, a la educación a los pobres y marginados.

Generalmente en cada momento en mi parroquia ha habido tres religiosos paúles. A lo largo de los años conocí con cierta profundidad y traté a bastantes de ellos, que me dejaron huella.

Como antes anuncié, quiero referirme para homenajear su memoria, específicamente a uno que fue mi amigo, el Padre Claudio Ojeda. Le conocí en la Parroquia, yo tendría entonces 17 años, él 18 más. A pesar de que teníamos una buena diferencia de edad, siempre congeniamos y le sentí muy próximo.

Era canario de Las Palmas. Falleció en el tristemente célebre accidente del vuelo JK5022 de Spanair en agosto de 2008.

Acababa de llegar de Camerún. Viajaba desde Madrid para ver a su familia después de tres años. Tenía entonces 60 años, los que yo tengo ahora. 

Me contaba que desde muy joven sintió una gran vocación de servicio a los más pobres y quiso ser misionero, por esto último se enroló en una Congregación misionera y no en el clero diocesano. Sólo sus últimos diez años estuvo en misiones, en Camerún, de donde acababa de llegar y donde contrajo malaria. Antes -obedeciendo a sus superiores- había estado destinado en Colegios (Salamanca y Ourense) y en Parroquias (Cádiz, Jerez, Ayamonte y Sevilla).

Claudio, el Padre Claudio, en el aspecto puramente humano era una persona divertida y alegre. Le encantaba la historia, y en los sitios en donde estuvo siempre estudiaba a fondo la de su Congregación. 

En Cádiz rescató toda la información olvidada sobre la llegada de los Padres Paúles y su primera casa en la Plaza de Candelaria. Averiguó que “los Padres” (los Paúles…el simplemente los llamaba “los Padres”) poco antes del estallido de la Guerra Civil escondieron un cuadro de San Vicente de Paúl en el sótano del Colegio de la Salle Mirandilla, y pude acompañarle el día en que rescató ese cuadro para "Los Padres" (actualmente está en la Parroquia de San Vicente de Paúl).

En Ayamonte se hizo un experto en también en la historia de la localidad, y de todo el entorno. En ese ciudad onubense -azares del destino- tuve la suerte de encontrármelo de nuevo, sin esperarlo un domingo en que paseaba por allí con mi familia.

Le encantaban los idiomas. Quiso aprender gallego en su aventura en Ourense, y su mezcla de acento y vocabulario canario y gallego resultaba bastante pintoresca.

Dominaba muy bien el idioma francés. Cuando alguien le pedía practicar francés empezaba por enseñarle a rezar el Rosario en ese idioma.

Para ejercitarse en esa lengua y satisfacer su afán misionero, durante años empleaba parte de sus vacaciones en ayudar a los Hermanos de San Juan de Dios en un hospital o centro en Lyon (Francia) para jóvenes tetraplégicos.

Extremadamente humilde y desapegado de lo material; cuando le regalaban un libro o una simple cinta de cassette agradecía el regalo pero lo devolvía después de leerlo o escucharla, pues decía que quería que todo su equipaje entrase en una pequeña maleta. Iba cuidado pero no quería disponer de muchos juegos de ropa; la puesta y la que estaba lavándose o secándose...poco más.  

Siempre dispuesto, con mucho sentido sobrenatural y también del humor, a escuchar una confesión, a visitar enfermos y a darles la extrema unción…Recuerdo con qué cariño impartió en el hospital a una de mis abuelas este sacramento, y que además -estando muy malita y temerosa- le hizo reir.

También se comprometía a ayudar a otros sacerdotes que estando solos en su parroquia no tenían quién les sustituyera. En Ayamonte trabó amistad con sacerdotes portugueses (sí, también intentó aprender algo de portugués, del que le entusiasmaba su parecido y origen común con el gallego) y en ocasiones acudía a alguna parroquia del otro lado de la frontera. 

Le recuerdo como extremadamente respetuoso, a veces ceremonioso, y afectuoso con todos. 

Tuve la suerte de acompañarle en muchas actividades y en distintas etapas de mi vida. Mantuvimos contacto muchos años...Nos reencontramos...Nos escribimos en varios periodos...

Ahora pienso que me hubiese gustado que hubiese sido más de continuo, pero me siento muy afortunado por haberle conocido y disfrutado de su amistad. Sé que mira por mí y mi familia.

https://www.aciprensa.com/noticias/27215/sepultan-a-sacerdote-fallecido-en-accidente-de-spanair


https://www.elmundo.es/especiales/2008/08/espana/accidente_barajas/seccion_02/


https://teldeactualidad.com/archive/155255/suceso-del-spanair-jk5022


https://www.laprovincia.es/canarias/2008/09/03/nace-claudio-ojeda-mision-camerun-10979995.html

https://www.diariodecadiz.es/cadiz/sacerdote-muerto-Barajas-destinadoen-Cadiz_0_180282140.html




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