He tenido ocasión de ver hace unos días una película extraordinaria, que trajo de regalo el diario ABC; Cadena Perpetua (Shawsshank Redemption, 1994).
Yo no la había visto en su día. Narra la historia de Andy Dufresne, un joven directivo de la banca que es acusado de matar de su esposa y de la amante de ésta, y que es condenado a cadena perpetua, a pesar de no haber sido él el autor de estos crímenes.
La película narra perfectamente no sólo cómo es el ambiente de la cárcel, sino que tiene el gran mérito adicional de hacernos sentir lo que se vive dentro de ésta. Nos sabe transmitir el complicado e incluso íntimo estado anímico de los protagonistas.No sólo vemos cómo Andy Dufresne llega a un aparetente estado de abandono de sí mismo, de su dignidad, y de su humanidad...sino que también casi se nos hace partícipes de su frustración y sus sentimientos...
...Aunque sólo aparentemente...porque cuando el cine alcanza la real categoría de séptimo arte, te encuentras que, por mor de unas excelentes interpretaciones, realización, dirección y guión, la historia que parece real, cruda e irreversible, se torna en un momento en esperanza y alegría para los protagonistas...y para los espectadores, que sienten la trama como propia.
Las interpretaciones protagonistas, Tim Robbins y Morgan Freeman, son extraordinariamente brillantes y en todo momento convincentes...Y las de los autores secundarios también muy destacadas.
La película nos cuenta varias historias cortas que discurren en paralelo con la trama principal, y nos deja unas piezas musicales de mucha calidad, y muy ajustadas a la película...Resulta memorable la escena en que Andy Dufresne consigue hacer sonar en la megafonía del presidio una excelente ópera italiana, lo que le cuesta un castigo...al tiempo que la admiración de todos.
Muy recomendable desde mi punto de vista. Saludos.
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