jueves, 30 de mayo de 2024

Un pajarito...

Era medio día, yo volvía del trabajo. Él estaba tumbado, vencido, sobre la calzada caliente bajo un sol de justicia a riesgo de que cualquier vehículo lo aplastase.

A cierta distancia me llamó la atención algo un color amarillo  intenso y brillante potenciado por el sol. Al pasar junto a su lado y fijarme pude comprobar que era un canario, estaba vivo, y que movía ligeramente la cabeza.

Pasé de largo, quizá con un pensamiento inmediato de que no podía hacerme cargo de aquel animal…pero cuando unos trescientos metros más adelante aparqué mi vehículo tuve que volverme arrepentido y preocupado de que pudiesen aplastarlo.

Estaba vivo, bien vivo, tanto que cuando intenté recogerlo de la calzada echó a volar, aunque torpemente, y se subió a la copa de un árbol de donde cayó en un momento al suelo…Después, cuando volví a intentar recogerlo, emprendió otro vuelo que le llevó hasta un pretil en un edificio cercano, pero de allí volvió a caer, y por fin pude hacerme con él.

Al llegar a casa, lo coloqué provisionalmente en una caja de zapatos semicerrada, estaba muy nervioso y temblón, estresado. Cuando una hora más tarde pude meterlo en una jaula el animal inmediatamente se relajó. Quedó tranquilo, empezó a comer grano y a beber. Poco después dormía relajadamente colando su cabeza bajo el ala. Y a la mañana siguiente se le veía animado, estaba intentando cantar…hasta que repentinamente comenzó a temblar y a mover las alas, cayendo súbitamente al suelo de la jaula muerto. No llegó a estar en casa ni 24 horas.

¿Qué pudo pasarle? Casi con toda seguridad salió de una jaula, posiblemente estuvo bastantes horas suelto, sin comer ni beber, quizá sufrió algún daño tratando de volar a pesar de no estar acostumbrado…Acabó yaciendo sobre la calzada -tal como me lo encontré- esperando que la rueda de un vehículo acabase con sus días.

Fueron muy pocas horas, pero este animal, no sé era macho o hembra, me dejó huella. Quizá porque me solidaricé con su drama, porque hice el esfuerzo de ayudarle, porque le vi relajarse tras un enorme estrés, porque le vi fin comer, beber y dormir…porque contribuí a que sus últimas horas fuesen buenas, y porque le vi marcharse.

Me impactó cómo el animal sólo se relajó cuando se vio dentro de una jaula, casi con toda seguridad nació y vivió en ellas. Esto me hizo pensar que muchas veces las personas también buscamos refugio “en nuestras cárceles”. Y que en ocasiones nos las fabricamos nosotros solos. Es un tema complejo pues los mecanismos no siempre son idénticos. A veces buscamos instalarnos en una zona de confort, en otras “vendemos” nuestra libertad a cambio de seguridad…

También me interpeló pensar que con frecuencia nuestro prójimo necesitado no es un fringílido sino otra persona. Alguien que se ve en un aprieto. ¿Cuántas veces me he vuelto a echar una mano?

Me siento afortunado y agradecido de haber vivido esta experiencia. Estoy convencido de que las cosas no ocurren porque sí. También me siento retado ante las reflexiones expresadas.

sábado, 10 de febrero de 2024

CATALINA DE ARAGON: REINA DE INGLATERRA. GILES TREMLETT.

Catalina de Aragón es uno de esos personajes de nuestra historia que siempre  despertó mi curiosidad, y realmente tenía bastante información acerca de su biografía, y también sobre sus antecedentes, e influencia posterior. 

Había leído ya otras publicaciones, y en cine y televisión, e incluso en la música (Rick Wakeman The Six Wives Of Henry VIII), no había dejado pasar la ocasión de acercarme a este personaje en no pocas ocasiones…También a Enrique VIII, a Tomás Moro, a los Reyes Católicos…Aun así, cuando la referencia a este libro llegó a mi poder no pude evitar adquirirlo y comenzar su lectura, que me fue mostrando desde un primer momento no sólo la confirmación a los datos que ya conocía sino otros muchos nuevos para mí que el autor obtiene de la consulta de la bibliografía y archivos tanto españoles como británicos.

Como la obra anterior que he comentado, encuadraría este libro en la categoría de “divulgación histórica”. En ningún momento lo consideraría “novela” histórica porque la única trama que el autor va tejiendo en su narración es exclusivamente la que le brindan los datos históricos que va aportando…


Tampoco convierte el autor su obra en un manual (académico) de historia, lo que lo hubiese hecho denso, y tal vez excesivo y aburrido para el gran público…Por el contrario, la narración que realiza -la de los acontecimientos que considera que acaecieron en la vida de Catalina- es por sí misma lo suficientemente atractiva, y la adereza con una redacción sencilla y amena.

Hay varias ideas que extraigo de la lectura de este libro, y que quizá no había nunca antes visto con tanta nitidez;

  • Catalina, como el resto de hijos de los Reyes Católicos, fue un cromo más en las negociaciones de las políticas matrimoniales de sus padres…Uno no comprende cómo impusieron estos matrimonios (a ella y a su hermana Isabel en concreto dos) cuando su madre no admitió no decidir por sí misma cuando su medio hermano el Rey Enrique IV le intentó imponer nupcias.
  • Se nos muestra también que en la disputa acerca de si su matrimonio con su primer marido, Arturo, llegó o no a consumarse, que ningún tratadista -a ninguna de la dos orillas del Canal de la Mancha- considera honesta y sincera la pretensión de Enrique VIII (decía que “estaba viviendo en pecado” con su esposa porque ésta había llegado a “consumar” con su difunto hermano…sin que a su escrúpulos afectaran los más mínimo la multitud de amantes que tuvo)…y ello a pesar del inmenso esfuerzo propagandístico que éste llevó a cabo, y de la represión a la que sometió a su reino para hacer valer su argumento.

  • Queda también patente que esta Reina logró ganarse la consideración del pueblo británico, de entonces y posterior, por sus cualidades…mientras que el “respeto” que lograba Enrique VIII se basa mucho más en su caprichoso y cruel ejercicio del poder. Así ha pasado a la historia, así lo retratan las películas y series de televisión.
  • ¿Qué pudo motivar aquella actuación del Rey…? Deduzco que, el hecho de que estaba, no diría enamorado sino “encoñao” (no encuentro otra palabra más adecuada), y que se vio “obligado” (como gran calzonazos) a ceder, a aceptar las condiciones que le imponía una muy ambiciosa y manipuladora Ana Bolena, que no sólo le exigía casarse para poder “estar” con él, sino que además fue la artífice, la muñidora, de los duros castigos y humillaciones con que el Rey sometió a su esposa (en vida y tras su muerte) e incluso a su hija…De no haber existido el parentesco tan directo con el Emperador, con Carlos V, presumo que habrían sido ambas ejecutadas tras el pertinente martirio para satisfacer a quien después mandó ejecutar.
  • La ruptura de la Iglesia Británica con Roma, no sólo obedeció a un problema “de faldas” del monarca, sino también a muchos intereses de una buena parte de aquella Iglesia, que estaba francamente corrompida, y que vio una vía de escape en las ideas de Martín Lutero y una oportunidad en el “capricho” (“encoxxmiento”) del Rey.
  • El ejemplo de coherencia de muchas personas y congregaciones religiosas, de entre las que con mayor notoriedad han pasado a la historia el canciller Tomás Moro y el obispo Juan Fisher…Conocer de nuevo de ellos, y con cierto detalle, me ha impactado, tanto como en pensar en otras muchas personas anónimas, a las que la coherencia, sin ninguna posibilidad de enfrentarse a los caprichosos designios del Rey, les llevó a una muerte con martirio.

Recomiendo “Catalina de Aragón: Reina de Inglaterra” de Giles Tremlett, pues ha logrado sobradamente captar la atención de este lector durante 520 páginas, lo que no es tarea nada fácil.

viernes, 9 de febrero de 2024

AVENTUREROS DEL NUEVO MUNDO. HÉROES Y VILLANOS QUE FORJARON LA AMÉRICA HISPÁNICA.

No hace falta expresar que no me considero el más idóneo para escribir suerte alguna de crítica literaria sobre la obra Aventureros del Nuevo Mundo, de mi amigo Javier de Navascués Martín, a la sazón Catedrático de Literatura Hispanoamericana. Sería un atrevimiento por mi parte. Por ello voy a expresar lo que he sentido, lo que me ha suscitado, su atenta lectura.

Me ha hecho vivir sentimientos de emoción, pues me he acordado mucho de mi padre. A él le gustaba, la atraía, la aventura americana. Creo que no tenía grandes conocimientos históricos al respecto, pero sí los suficientes como para sentarse con todos sus hijos y contarles acerca de un tal Cristóbal Colón, para hablarles de esos primeros viajes transoceánicos, para explicarnos cómo era la navegación de entonces, sobre las corrientes y vientos en alta mar, sobre aquellas “nuevas tierras” descubiertas, sobre la Casa de Contratación, sobre el comercio de las especies y cómo en la ciudad donde pasó su adolescencia y primera juventud (Cádiz) había tantas y tantas cosas relacionadas con América; los cantes de ida y vuelta, los ultramarinos, el comercio de esclavos (el Callejón de los Negros…), los conventos, los portuarios. También nos hablaba de la importancia de los productos que vinieron de América (la patata, el tomate, el cacao...), de su influencia en la economía y cómo habían servido para sobrellevar mejor algunas hambrunas.

Todas aquellas historias nos las explicaba con verdadera pasión, y a nosotros los ojos se nos hacían chiribitas, pues aderezaba sus relatos con dibujos que iba haciéndonos (tenía muy buena mano para el dibujo) de buques, de navegación, de mapas, de vestimentas indias …

La lectura de Aventureros, por otra parte, ha incidido en muchas de mis preguntas de siempre, porque aunque yo no tuve un gran interés por la historia hasta hace no demasiados años, siempre sentí curiosidad y atracción por todo lo relacionado con la aventura americana…y viviendo en Cádiz (y después en Huelva…y después de nuevo en Cádiz), siempre en una de las orillas del charco, he tenido esa temática muy presente. Y mi deseo de conocer aquellas tierras, y su historia, ha sido perenne.

El estilo narrativo (para mí muy identificable), me ha hecho vivir la sensación especialísima de que el autor se dirige a mí, y de que estábamos -como en tantas ocasiones pretéritas, aunque ahora presentes- charlando mientras que paseábamos junto a alguno de los baluartes de la ciudad, o estábamos en la cafetería del Hotel Atlántico. 

El ramillete de personajes que ha escogido me ha parecido muy completo e interesante. A través de la narración de sus vidas he conocido sus aportaciones a la historia y comprendo mejor cómo fue el tiempo y sociedad en que les tocó vivir. En definitiva, el libro nos acercan sus aventuras, a cómo fueron “aquellas nuevas Españas” al otro lado del océano. 

La selección de protagonistas me parece también equilibrada; habla tanto de hombres como de mujeres, de ricos y menos ricos, de españoles, criollos, esclavos, nativos americanos, y del rico mestizaje que se produjo. Se refiere a hombres y mujeres de diferentes latitudes y de distintos momentos históricos, que tienen en común su aportación a la aventura americana. En términos televisivos diríamos que es un libro “coral”, con múltiples protagonistas y tramas.

Me ha gustado cuando hablas de personajes que ya conocía, también de cuando "me" presentas otros nuevos, y he disfrutado quizá más aún en los momentos en que distintos personajes cruzan sus periplos.

Esa forma de narrar, por personajes, permite iniciar con cada uno de ellos un hilo nuevo sin perder trama alguna.

Me queda la sensación, la convicción, de que el autor no intenta justificar a nadie, de que “me" cuentas lo que nos ha llegado de cada uno de los personajes, sin -al menos yo no lo he percibido- tratar de polarizar ni llevar a los lectores a ideas preconcebidas.

Hoy día, siento interés por la historia…al menos por cierta historia. Estoy ávido de conocer muchas cosas, quizá por comprender el presente, tal vez por pura curiosidad. 

Por comodidad suelo acudir a podcasts y vídeos de divulgación histórica. En las novelas históricas no tengo paciencia ni interés en ocasiones para conocer las tramas ficticias que tejen sus autores…en los manuales de historia -que no dejo de frecuentar- el exceso de información y de rigor técnico suele ser excesivo para mí, un lego que pretende conocer como entretenimiento...

Coloco este libro en una categoría diferente. Es un libro de historia, de muchas historias, un libro de auténtica divulgación histórica. Riguroso en cuanto a la información que proporciona, y que no siendo novelado se esfuerza en contarle al lector de una forma sencilla la aportación de cada uno de los protagonistas, según la información que de ellos se posee. 

He tardado en meter la directa en su lectura…Quizá lo inicié en un momento en que tenía muchas cosas entre manos. Tengo que reconocer que me he arrepentido de no haberlo hecho antes, no sólo porque he disfrutado mucho sino también porque me apetecía mucho escribir esta reseña, aun cuando no soy ni experto ni objetivo.

No me extiendo más…. Es un libro me ha gustado muchísimo y que sin duda recomiendo. Me gustaría poder leer otros más de este estilo…sin las licencias fantasiosas de ciertas novelas históricas, sin la pretensión ideológica (de un lado u otro) de influir, sin la profusión de datos excesivos de los libros académicos de historia, pero sin dejar atrás ni el rigor ni tampoco la ímproba y meritoria labor de captar y mantener la atención del lector, lo que está al alcance del talento de pocos escritores.

Una última idea; si este autor unos años antes empieza con este tipo de libros de divulgación histórica…hoy sería un primer espada en este campo... Todavía estamos a tiempo de muchas cosas.


Luna de Avellaneda: Una película que emociona, inspira y nos conecta con lo esencial.

A veces la vida te regala una tarde perfecta para reencontrarte con algo especial. Para mí, ese reencuentro fue con "una vieja amiga...