sábado, 13 de diciembre de 2025

Luna de Avellaneda: Una película que emociona, inspira y nos conecta con lo esencial.

A veces la vida te regala una tarde perfecta para reencontrarte con algo especial. Para mí, ese reencuentro fue con "una vieja amiga": una película que me encantó hace años y que, al volver a verla, me ha emocionado aún más que la primera vez. Hablo de “Luna de Avellaneda”, la obra maestra de Juan José Campanella. La vi a poco de su estreno en 2004 y me conquistó. Desde entonces, sólo había revivido algunas escenas sueltas, esos fragmentos que se quedan grabados en la memoria y que buscas para volverlos a ver… Pero ayer, con la casa en silencio, una manta, una cenita ligera y una copa de vino, decidí sumergirme de nuevo en la historia del Club Social y Deportivo Luna. 

Para quienes no la conozcan, “Luna de Avellaneda” es mucho más que una película sobre un club de barrio de Buenos Aires. Es un retrato coral, tierno y lleno de humor y amargura, sobre la lucha por salvar el corazón de una comunidad. Ricardo Darín, en el papel de Román Maldonado, encarna a la perfección a ese idealista auténtico: un hombre que, a pesar de sus propias derrotas personales, antepone el bien común de manera obsesiva y, a veces, autodestructiva. Su lucha no es un capricho, sino un principio moral que lo define.  


Uno de los momentos más conmovedores es cuando su esposa Graciela (interpretada magistralmente por Mercedes Morán) le confiesa que “hay otra persona”. La reacción de Román es de una humanidad extraordinaria: no hay ira ni reproche, sólo aceptación dolorosa y dignidad. Reconoce su propia culpa por la distancia emocional, absorbido por la causa del club, y respeta el dolor de ella. Incluso cuando parece “arrimarse” a otra mujer, su lealtad a sus principios permanece intacta. Esa coherencia moral, tan rara en la vida y más aún en el cine, es lo que hace a Román y a la película tan especiales.  

Mercedes Morán, por su parte, ofrece una interpretación prodigiosa; sencilla y llena de matices y contención. No necesita grandes discursos: sus miradas transmiten más que cualquier monólogo. En la escena de la confesión, su rostro es un mapa de emociones: dolor, culpa, alivio, miedo y esperanza. Nos hace sentir los años de soledad, el amor que aún perdura y la desesperación que la ha llevado a ese punto. Es una lección magistral de interpretación sutil.

Las actuaciones de Eduardo Blanco y de Silvia Kutika son también magistrales, interpretan a personajes que están en una situación límite, y destacan por su naturalidad y sensibilidad: transmiten sentimientos y vivencias...de forma tan convincente que conmueve.

No puedo dejar de mencionar a José Luis López Vázquez, que aporta una presencia entrañable como Aquiles, el médico jubilado y socio vitalicio. Su serenidad y sabiduría son el contrapunto perfecto a la energía de Román. Saber que fue una de sus últimas películas añade aún más emoción a cada escena suya.  

Con el paso del tiempo, mi admiración por esta película no ha hecho más que crecer. Valoro aún más el ingenio del guion, premiado con el Cóndor de Plata, que equilibra a la perfección la comedia agridulce y el drama social. Las interpretaciones son de una verosimilitud abrumadora: cada mirada, cada gesto, cada silencio está cargado de humanidad.  

La música, compuesta por Emilio Kauderer, es otro personaje más. Sus acordes de piano y bandoneón envuelven la historia en una atmósfera de nostalgia y esperanza que se queda contigo mucho después de terminar la película.  

Ver “Luna de Avellaneda” es reencontrarse con el mejor cine argentino: historias con alma, personajes de carne y hueso, emociones genuinas. Es una lección sobre la lealtad, la amistad y la importancia de creer en lo común, pero también sobre la fragilidad de los lazos afectivos cuando descuidamos lo que tenemos cerca.  

Para mí, “Luna de Avellaneda” ya es un clásico absoluto…De “los del montón de arriba”. Merece ser valorado al nivel de los grandes clásicos del cine mundial. Si hace tiempo que no la ves, o nunca te has animado, date el regalo. El Luna sigue ahí, con sus puertas abiertas, esperando recordarnos lo que realmente importa.  

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¿Y tú?

¿Has visto “Luna de Avellaneda”? ¿Qué emociones te despertó? Comparte tu experiencia en los comentarios, cuéntame qué escena te marcó o qué personaje te conmovió más. Si aún no la has visto, ¡anímate! Hazte ese regalo y déjate envolver por una historia que celebra la vida, la comunidad y la autenticidad.

¡Me encantaría leer tus impresiones y crear juntos un espacio de cine y emociones compartidas!

 


sábado, 16 de agosto de 2025

PORTUGAL Y ESPAÑA / ESPANHA E PORTUGAL













¿Se han invertido los papeles en el ámbito económico entre Portugal y España?


A comienzos de los últimos años 90 me instalé con toda la familia en la provincia de Huelva. En aquella época comencé a visitar con regularidad el sur de Portugal, que entonces nos resultaba muy atractivo en precios para nuestro poder adquisitivo.


Todavía aún no se había inaugurado el puente Internacional sobre el Guadiana, y el paso por Ayamonte tenía que realizarse en barcaza desde Ayamonte.


Cuando se llegaba en aquel entonces a Portugal parecía que nos habíamos transportado a la postguerra española tal como nos la describían nuestros mayores. 


Había una diferencia abismal en el nivel de vida. La hostelería, la gasolina, el tabaco, el café y los productos textiles eran evidentemente más económicos. Y todo más rústico, más austero, como más antiguo.


Los portugueses respecto a nosotros vivían justamente la situación contraria: para ellos el nivel de vida de España era inalcanzable, por lo que era verdaderamente difícil encontrarles de vacaciones o de compras en España. Nos veían como mucho más avanzados en casi todo.


Hoy, más de tres décadas después, la situación ya no es la misma. 


Es frecuente encontrar portugueses pasando sus vacaciones en España, lo que tiene como única posible explicación que la diferencia entre el nivel de vida de ambos países ha tenido que cambiar. Al mismo tiempo ya no resultan ningún chollo los precios que los españoles podemos encontrar al otro lado de la frontera.


La crisis financiera global de 2008 golpeó más duramente a Portugal, llevando a su  gobierno en 2011 a solicitar un rescate financiero a la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE). Trajo consigo duras medidas de austeridad, que aunque generaron protestas sociales y mucho sufrimiento en la población, sentaron las bases para una recuperación económica a largo plazo. 


Recuerdo de aquella época una visita a Lisboa donde nos llamaba la atención que pensionistas muy mayores, y que nos decían que había sido profesores o funcionarios, se dedicaban a vender a los turistas por la calle diversos artículos (corbatas, pañuelos, latas de refresco...) porque nos contaban -alguno de perfecto castellano- que con la pensión no les llegaba.


Tras unos años de austeridad, la reducción del déficit público, la recuperación de la confianza en los mercados fue una realidad que permitió que a partir de 2015 comenzara un periodo de recuperación económica de la mano del incremento de la inversión extranjera, de la mejora del turismo, y del crecimiento de las exportaciones. Todo es permitió la minoración de las medidas de austeridad y de asfixia económica sobre la población.


Portugal supo reinventarse, haciéndose -además- país puntero en campos como las energías renovables, tecnologías digitales, y modernización industrial.




















Todo este proceso explica el cambio que anteriormente referíamos. Siendo altamente descriptivos de este proceso el que los lusos nos han superado en cuanto a mejora de los salarios, menor tasa de desempleo, contención del precio de la vivienda y servicios básicos, en menor presión de la inflación y en capacidad de ahorro.


Aunque el PIB español per cápita de este momento pueda ser superior, nuestro estancamiento salarial y la inflación han mermado nuestro poder adquisitivo…Esto hace que -en términos generales- un trabajador portugués pueda ganar algo menos que un español pero que pueda sacar mayor rendimiento de su renta salarial.


Todo esto, obviamente, explica en buena medida lo que señalábamos en un principio…Lástima que ambos pueblos no estén aún más unidos como seguro que la mayoría de ciudadanos a ambos lados de la frontera desearían.

sábado, 9 de agosto de 2025

OTRAS ESPAÑAS

Desde no hace demasiado tiempo soy consciente de que en la Edad Media en la península, y hasta bien entrada la Edad Moderna, los gobernantes de los distintos reinos solían hablar de “las españas” precisamente para referirse a la realidad de los distintos reinos que se habían conformado frente al Islán con el objetivo común de reconstruir la Hispania romana y visigoda.

Sorprende que incluso el Reino de Portugal, en sus crónicas y documentos hasta incluso la Edad Moderna, se refería a sí mismo como parte de estas Españas

Esto, hoy esto sería impensable en el país vecino pues tienen asentada la idea de que son algo distinto a España. También, para mucha gente, también resultaría inimaginable en el País Vasco y en Cataluña.

Tampoco atraviesa el mejor momento de popularidad el idioma castellano o español en la península, de ser la lengua común elegida por los distintos territorios como coiné, e incluso como segunda lengua para facilitar la comunicación con el resto, para convertirse en el signo de una españolidad del que se quiere huir por algunos como de la peste a pesar de que es la lengua de nuestros padres y abuelos...la única o la segunda en cada caso.

Creo que no ocurre lo mismo en Hispanoamérica. No he tenido la suerte de poder atravesar el charco y visitar aquellas tierras, sin embargo las vivo muy próximas, a través de los modernos medios de comunicación y difusión, así como de la inmigración. Yo me siento en comunión y en pertinencia con quienes con distintos acentos y variedades hablan nuestro idioma.

No sólo tengo presente que hay nexos históricos, culturales y de lengua comunes, sino que tiendo a pensar que en cada uno de esos territorios de ultramar cada esqueje de España ha evolucionado de una manera distinta, en función de los aportes de personas de distintas procedencias, por la influencia en otras lenguas, culturas o religión de los nativos o de otros inmigrantes. También como consecuencia del aislamiento, la distancia, la decisión colectiva y/o el azar en cada caso.

Siento que es como si ahora, pudiésemos observar, valorar y disfrutar de distintas Españas…el cómo pudo haber sido la España que yo conozco si hubiesen acontecido circunstancias o influencias distintas a las que nos conforman hoy.

No sé si logro explicarme…Sería algo así como, dos hermanos mellizos absolutamente iguales…uno crece en un ambiente y con unas influencias, el otro en un ámbito distinto…cuán diferentes pueden ser, aunque genéticamente sean prácticamente iguales. Interesante observar, ¿verdad?.

Me da que pensar y que reflexionar mucho, la cantidad de ideas erróneas que arrastramos, fruto de nuestras limitaciones e ignorancia, y también de la pretensión de modelar la historia a conveniencia por parte de unos pocos.

Llama la atención que en el sistema educativo español no se haya enseñado que la presencia española en la América Hispana no fue bajo un sistema colonial, sino virreinal, que fueron provincias españolas y sus habitantes tan españoles con los de la península ibérica. También no conocer el sistema de las encomiendas, ni la enorme inversión de España en aquellos países con universidades, hospitales, iglesias, embalses, acequias…o que los procesos de independencia de estos países los promovieran los criollos (con apoyo anglosajón), y que la imposición del castellano en aquellas tierras arranca principalmente tras estas independencias. 

Merece la pena tener presente que en México, los charros visten sombreros de ala ancha que evocan los de los campesinos extremeños, pero con una elegancia agrandada por el sol del altiplano. Que la tauromaquia, arte que en España se debate entre la tradición y la polémica, sigue viva en plazas de Lima o Bogotá, donde el toreo no es sólo espectáculo, sino rito compartido.

No debería olvidarse lo que el gran filólogo Ramón Menéndez Pidal descubrió: en remotas aldeas de América, aún se cantaban romances medievales españoles que en la Península habían caído en el olvido. 

Tampoco que el español de América conserva, como en una cápsula del tiempo, arcaísmos lingüísticos que en España desaparecieron hace siglos. Palabras como "prieto" (por "moreno"), "lindo" (en su sentido original de "hermoso"), o "recordar" (como "despertar"), que hoy nos suenan anticuadas en la Península, siguen vivas en el habla cotidiana de muchos países americanos. Incluso construcciones gramaticales como "ha de venir" o el uso del pretérito perfecto simple donde en España emplearíamos el compuesto ("lo vi" en lugar de "lo he visto"), nos hablan de un español detenido en el tiempo, como un eco de la lengua que trajeron los primeros colonizadores…o tal vez evolucionado de otro modo.

El tiempo, como un alquimista, con distintos aportes, partiendo de un sustrato indígena, del que llegó de la península, y del de otras procedencias, moldeó realidades distintas. 

Las independencias del siglo XIX cortaron el vínculo político, pero no el cultural. Mientras España se sumía en guerras internas y modernizaciones tardías, aquellas otras Españas desarrollaron identidades propias, mestizas y orgullosas, que reinterpretaron una herencia en común. 

Hoy, un canario se siente reflejado en el habla centroamericana, un andaluz puede sentirse tan cercano al humor panameño como perdido ante los giros del castellano chileno; un gallego se emociona en las gaitas de Perú, y un extremeño identifica como propias las procesiones de la Semana Santa de Guatemala.

Quien en América maldice a los conquistadores españoles puede ser descendiente de éstos, habla, canta y reza (o medita) en el idioma que llegó en barcos desde la península ibérica…Puede estar incurriendo en el mismo error de un español que renegara de los invasores y conquistadores árabes, visigodos, romanos o fenicios.... 

Quien en la España de hoy critica los errores históricos del imperio español siente como propio a García Márquez o a Neruda…o se emociona con la música de Carlos Mejía Godoy…

Siempre recuerdo una anécdota que le oí contar de viva voz  a un pequeño grupo a Joan Manuel Serrat en Cádiz…Se refería a la primera vez que estuvo actuando nuestra ciudad en el Cortijo de los Rosales. Era entonces muy joven, aún estudiante, y no había alcanzado la fama internacional que llegó a tener. Refería que tuvo un ligero problema de salud, y cómo le cuidaron, le llevaron a una clínica para que le trataran…cómo a su vuelta (no recuerdo si digo en un Citroën 2CV o en un Renault 4L) le regalaron un jamón….Decía que en Cádiz se había sentido desde entonces siempre, como en mi casa. Lo mismo que en Alicante, en Cartagena de Indias, de Barranquilla, en Buenos Aires, en Ciudad de México…Expresaba que siendo catalán no renunciaba a sentirme en casa y en hermandad con todo el mundo hispano.

Cuando pienso en Hispanoamérica y más ampliamente en Latinoamérica, no veo tierras ajenas ni lejanas, sino otras Españas posibles, aquellas que tomaron caminos diferentes, y que ahora con la comunicación global podemos disfrutar.

https://enprincipioycomominimo.blogspot.com/search?q=aventureros


jueves, 24 de julio de 2025

LA "TITULITIS" EN LA POLÍTICA. LA FALSEDAD Y EL ENGAÑO A TODA LA SOCIEDAD.

LA TITULITIS.

En los últimos años en la sociedad española se está incurriendo de una forma alarmante y en ocasiones ridículas en lo que ha venido en llamarse titulitis.

Me resulta absurdo, grotesco y estrafalario a una misma vez algo que puede ser sintomático; muchos utilizan la red social LinkedIn no como escaparate para buscar trabajo o mejorarlo, sino como un escenario en el que pavonearse con sus logros académicos y/o profesionales. ¿Obedece esta conducta a algún complejo que se pretende tapar?. Es frecuente pillar adornos excesivos o ambigüedades en el currículum de muchas personas.

Desde que empezó a haber en los programas de estudio las dobles licenciaturas o grados (pioneros mis admirados jesuítas en ICADE) y exponencialmente desde que se generalizaron los máster y otros diplomas de postgrado, todos los títulos parecen pocos, y muchos tratan de adornar su curriculum lo más posible para demostrar su valía y competencias profesionales.

La realidad nos dice, sin embargo, que no siempre quien tiene más títulos es la persona más idónea para determinadas funciones. Esto, por cierto, lo saben muy bien los bancos u otras grandes compañías que no dan los puestos directivos a quienes tienen mayor número de títulos sino a quienes acreditan mayor capacidad de gestión, comercial y/o de dirección.

No obstante lo anterior, siempre que no se mienta con los méritos expresados es legítimo adornar nuestro currículum.

LA PERVERSIÓN DE LOS TÍTULOS ACADÉMICOS EN LA POLÍTICA.

Este afán se ha generalizado aún más todavía que en el resto de la sociedad española en el ámbito de la política. Esto no es exclusivo de un partido o ideología.

Se obvia que la capacidad de gestión política no se acredita mediante títulos, y entiendo que se pretenden tapar otras carencias, como la falta de experiencia o de recorrido.

¿Por qué se actúa así? Desde mi punto de vista son muchas las causas, y se pueden sintetizar al menos en estas ideas:

-De una parte, en la necesidad de acreditar conocimientos y capacidad, el lograr una credibilidad instantánea, para poder ser elegido o nombrado para cargos remunerados, lo que es necesario en personas que no han tenido (o no aspiran a tener o no quieren intentar) otros empleos y/o emprendimientos (o irrelevantes) fuera de la política.

-El que quienes integran la clase política, tienen más tiempo en muchos casos que otras personas para dedicarse a estudiar (por ejemplo un diputado) y también más dinero para poder pagarse determinados estudios,

-El esfuerzo de muchos políticos en diferenciarse de los demás, y de tapar los propios complejos o elevar su autoestima, castigada por una pobre trayectoria o recorrido anterior,

-Sentirse aceptado y tenido en cuenta por élites económicas, mediáticas, funcionariales.

Esta inflación, esta diarrea, de títulos académicos en el ámbito de la política aun cuando responda vanidad, a complejos, y aunque no tenga ninguna utilidad real, siempre que los títulos se hayan logrado legítimamente, no plantea problemas morales ni legales.

LA DESHONESTIDAD Y LA "TITULITIS" EN LA POLÍTICA.

Sí los plantea cuando se esgrimen títulos o diplomas los que no se poseen, cuando se llegan a adquirir de forma privilegiada o incluso cuando se usa la ambigüedad para engañar a la opinión pública.

Vaya por delante, que le inmensa mayoría de los políticos son gente honesta, trabajadora y muy de fiar, pero este tema -que vuelve a estar de actualidad una vez más- no parece resolverse.

La gravedad de estas conductas no sólo está en la falsedad, en las posibles responsabilidades penales, sino también mezquindad, en los desequilibrios psicológicos, y en la enorme falta de honestidad de que se hace gala, y que hace que la persona no sea idónea para gestionar asuntos públicos. Si se engaña o se delinque en esto se está demostrando que no se tienen escrúpulos, que no se merece la confianza de los ciudadanos y que se es capaz de cualquier otra indecencia.

¿CÓMO EVITAR ESTAS FALSEDADES EN NUESTROS POLÍTICOS?

Entiendo que no es difícil, sólo hay que querer de verdad...La pregunta es ¿interesa a la clase política regular esto?

En mi opinión solventaríamos este problema legislando en los siguientes términos:

  • En primer lugar, limitando el ejercicio de cargos de designación política a un número máximo de años (ocho me parece idóneo), ya que la política debe ser un servicio público, no una profesión de por vida.

  • En segundo lugar, estableciendo rigurosos requisitos (académicos y/o profesionales) para el desempeño de determinados cargos, que -en todo caso- deben ser comprobados por la Administración competente, por las cámaras legislativas, por los órganos constitucionales, e incluso por los propios partidos políticos.

  • En tercer lugar, estableciendo tipos penales específicos relativos a la declaración en el ámbito del sector público de datos curriculares falsos, o con ambigüedad y con ánimo de engañar. Las penas deberían comportar inhabilitación para todo tipo de cargos y/o funciones públicas, sanción económica e incluso pena privativa de libertad.

  • Estos tipos penales específicos deberían hacer extensivas las penas a:

-Los responsables de los Partidos Políticos, Grupos Políticos e Instituciones Públicas que publiquen o admitan datos falsos por no comprobarlos y ser cooperadores necesarios e incluso cómplices de tal falsedad y/o engaño a la ciudadanía.
-A los responsables de centros educativos, públicos y privados, y su personal directivo y docente cuando den trato de favor a terceros para que obtengan de forma ilegítima o privilegiada títulos o diplomas o méritos académicos...más aún si existen "contraprestaciones" o "donaciones remuneratorias" (Vallet de Goytisolo).

Si en el ámbito privado estos fraudes son inadmisibles, ¿debemos tolerar que nuestros responsables políticos den estos espectáculos?


PABLO DE OLAVIDE Y JÁUREGUI. EL ILUSTRADO QUE QUISIERON BORRAR DE LA HISTORIA.

CÓMO ME TROPIEZO CON ESTE PERSONAJE “DESCONOCIDO" (PARA MÍ).


Hace ya más años de los que me gustaría, pero no demasiados tampoco, visitaba yo por primera vez la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla con motivo de la matriculación de mi hija mayor allí para cursar sus estudios. Y acompañándola en la cola surgió en mi cabeza una pregunta, ¿quién será o quién fué ese tal Pablo de Olavide?. Tuve que reconocerme que no tenía ni la más mínima idea.


Pronto Google me dio las primeras pistas; Pablo de Olavide y Jaúregui (1725-1803), una de las figuras más importantes de la ilustración española. Un intelectual sumamente prolífico; abogado, escritor, político y principalmente innovador. Encarnó en su vida el espíritu de la contradicción entre el antiguo régimen y las ideas más innovadoras. 


Profundicé bastante en su historia, me pareció absolutamente fascinante, y llegó a hacerme sentir incluso mal el reconocer que hasta ese momento -como la mayoría de los españoles- absolutamente la había ignorado. 


SUS ORÍGENES.


Español de pura cepa, nacido en Lima (entonces Virreinato de Perú) el 25 de enero de 1725, en una familia acomodada, descendiente 100 % de navarros. 


Con 17 años ya se había graduado en Derecho. Pronto ocupó cargos relevantes como profesor universitario y en el Ayuntamiento de su ciudad, que quedó devastada tras el terremoto (seguido de un devastador tsunami) de 1746. Perdió en aquella tragedia gran parte de su familia y de su fortuna. 


LA RECONSTRUCCIÓN DE LIMA.


Asumió una gran parte de la gestión de la reconstrucción de la ciudad tras nombramiento del Virrey debiendo hacerse cargo de la gestión de las donaciones de la corona, la supervisión de la recaudación de los impuestos especiales, la coordinación de las obras públicas y la ayuda a los damnificados.


Tras estos trabajos fue acusado de usar dinero público para beneficio personal, falta de transparencia y de enriquecimiento sospechoso.


Fue demandado judicialmente por la administración colonial, lo que le llevó a exiliarse en España donde logró rehabilitarse gracias a sus conexiones con círculos ilustrados y el favor real.


EN LA ESPAÑA PENINSULAR.


En España, ya en 1750, llamó pronto la atención a los ilustrados y a la propia corona. Carlos III lo catapultó convirtiéndole en una de las figuras claves de las reformas borbónicas. Entre sus principales cargos cabe destacar que fue Intendente de la Ciudad de Sevilla, y Superintendente de las Nuevas Poblaciones de Andalucía.


Se casó dos veces con mujeres de la alta sociedad. Con Isabel de los Ríos (1753), una viuda adinerada de Sevilla que falleció pronto y con María Ana de Castilla, noble, que le acercó a la Corona. No tuvo hijos, aunque estuvo muy unido a una sobrina (hija de su hermano) que fue su heredera.


INTENDENTE DE LA CIUDAD DE SEVILLA.


Nombrado Intendente (hoy diríamos Alcalde) de la ciudad de Sevilla en 1767, en la que hizo importantes reformas orientadas a su modernización, seguridad y productividad.


Urbanizó y rotuló las calles. Hizo transitables las márgenes del río Guadalquivir. Construyó teatros. Promovió las artes y la cultura. Fundó la Real Sociedad Patriótica de Sevilla (1767) y la Real Fábrica de Tabacos. Creó escuelas públicas. Iluminó calles. Implementó saneamiento para las viviendas. Reguló la legalización de las construcciones. Creó la Guardia de Sala. Reguló la prostitución. Potenció la agricultura…

Puede afirmarse que hizo de la actual capital de Andalucía una ciudad más moderna, productiva y saneada. Sentó las bases de las reformas liberales del siglo XIX. 


Incluso impulsó la primera vacunación masiva en la ciudad contra la viruela, lo que no pudo realizarse por la finalización de su mandato tras su enfrentamiento con la Inquisición en 1776.


SÚPER INTENDENTE DE NUEVAS POBLACIONES DE ANDALUCÍA Y SIERRA MORENA.


Su experiencia y transformación de Sevilla llevó a su designación como Superintendente de Nuevas Poblaciones de Andalucía. Se trataba de un proyecto impulsado por la Corona muy ambicioso que trataba de evitar la despoblación de la franja central de Andalucía, Sierra Morena, la zona de Despeñaperros, lo que traía importantes problemas económicos. Pretendía potenciar y modernizar la agricultura, y -en especial- incrementar seguridad en muy amplios territorios dominados por forajidos y contrabandistas.


Para repoblar estas zonas se trajeron a colonos de Europa, principalmente campesinos católicos de Alemania, Flandes, Suiza y Francia, quienes llegaron ante la promesa de que les entregarían tierras, beneficios fiscales y la protección de la corona. Se calcula que llegaron unos 6.000 colonos, el reclutamiento fue dirigido por el fraile franciscano Juan Gaspar de Thürriegel.


Olavide diseñó y llevó a cabo proyectos para la construcción de nuevas poblaciones (pueblos), con diseños rectilíneos y con estándares urbanísticos propios de la ilustración, incluyendo diseños de iglesias, escuelas, casas igualitarias y tierras comunales, buscando una mayor productividad y equidad. Estos estándares ya los había aplicado en la reconstrucción de la ciudad de Lima.

Los equipamientos públicos, y otros muchos más aspectos fueron regulados en el Fuero de las Nuevas Poblaciones de Andalucía (aprobado en 1.767 y vigente hasta 1.835 en que se derogó como motivo de las leyes liberales de Mendizábal). 

Este Fuero, y las normas complementarias subsiguientes, trataban de regular todos los aspectos necesarios para la incardinación de los nuevos pobladores, siendo sus aspectos fundamentales los siguientes;


  • Exención de impuestos (alcabalas y diezmos) para los colonos durante 10 años.

  • Exención del servicio militar para fomentar su estabilidad.

  • Cada familia recibía: unas 32 hectáreas de tierra (con derecho a transmitirla a sus herederos), vivienda, útiles para la agricultura-ganadería y simientes

  • Los gobiernos locales era nombrados por el gobierno,

  • Se crearon un tribunal específico,

  • Se eliminaron las tasas y monopolios feudales,

  • Se establecía la obligación de trabajar,

  • El catolicismo era la única religión admitida, si bien con ciertas concesiones para las costumbres de los colonos extranjeros.

  • Escuela primaria para niños y niñas.



No obstante tanta regulación y previsión se produjeron inicialmente bajas por la falta de adaptación de estas personas al clima tan riguroso de la zona, y ante la falta de medios…Aunque pasadas muy pocas décadas se pudo comprobar la plena integración de las personas que llegaron allende nuestras fronteras y la desaparición plena de sus idiomas originales se completó en pocos años.

Entre las Nuevas Poblaciones se pueden destacar: 


  • En Jaén; La Carolina, Santa Elena, Carboneros, Arquillos, Guarromán, 

  • En Córdoba: La Carlota, San Sebastián de los Ballesteros, Fuente Palmera, Fuente Carreteros (pedanía de Fuente Palmera), Villafranca de Córdoba (aunque ya existía, fue reformada bajo el proyecto), Aldeaquemada.

  • En Sevilla; La Luisiana, Cañada Rosal (segregada de La Luisiana en 2016),

  • En Cádiz; Prado del Rey.


De aquel proyecto subsisten hoy día las nuevas poblaciones (municipios) que se crearon, sus trazados y estética urbana (con plazas octogonales y calles rectas, y tejados a dos aguas), una mayor abundancia de andaluces rubios con los ojos claros y altura superior a la media en la zona, y algunos apellidos como Eiffel (o Effel) en La Carlota y Fuente Palmera, Müller (transformado en Moler o Múler) – La Carlota, Dietrich (castellanizado como Ditrich o Díaz) en La Carolina, Hinestrosa (de origen alemán, adaptado al español) en La Luisiana, Neff (o Nef) en Fuente Palmera, Böhl (luego castellanizado como Buel o Bühl) en La Carlota, Rúger (o Ruger) en La Carolina y Guarromán, Winter en San Sebastián de los Ballesteros, Ríder en la Carlota y Fuente Palmera….


También en la cultura, fiestas y folklore han  quedado algunos rasgos (lógicamente mezclados en los autóctonos) aún hoy visibles como la Fiesta de los Colonos (La Carlota, Córdoba), el baile de las Cintas (danza de origen germánico que se baila en círculo alrededor de un poste, similar a tradiciones de Baviera o Austria), la Romería de San Isidro (La Luisiana, Sevilla).

En la gastronomía, quedan algunos elementos de la Fusión Andaluza-Centroeuropea, como el salchichón de campo (embutido ahumado, tradición alemana y flamenca que se sigue realizando en La Carlota y Fuente Palmera), los kuchen (tartas de frutas),  los "bollos de colono" hechos en hornos de leña.


En la agricultura persisten hoy el cultivo intensivo de patatas y col fermentada, la rotación de cultivos, la celebración de las cosecha (con degustación de vinos y cervezas artesanales).


SU CAÍDA A MANOS DE LA INQUISICIÓN.

Comenzó a dejar de ser relevante cuando la Inquisición toma partido en su contra ante las acusaciones de que fue objeto de herejía y liberalismo religioso. 


En efecto, estaba muy influído por ideas ilustradas: admiraba a Voltaire y Rousseau, que criticaban la superstición y el poder clerical. 


Se le acusó de cuestionar dogmas, de defender la tolerancia religiosa y de leer libros prohibidos, de invitar en sus tertulias a críticos con la Iglesia y de no frecuentar la Misa. De permitir matrimonios mixtos con protestantes, de proteger a masones. Menguó privilegios de congregaciones religiosas. Se granjeó la enemistad de los nobles por su rápido ascenso.


Con todos estos cargos, la Inquisición lo arrestó en 1776 y lo sometió a un largo interrogatorio. Fue condenado a reclusión en un monasterio por 8 años (En La Cartuja de las Fuentes, Huesca), se le confiscaron bienes y fue desterrado a perpetuidad de Sevilla y Madrid.


Toda esta actuación de la Inquisición contra él no fue otra cosa que un golpe de poder del antiguo régimen frente a un ilustrado. La monarquía, Carlos III, no le apoyó pues en juego estaba el apoyo clerical.


Escapó a Francia (1780), periodo en que viaja y conoce Europa (1780-1798).


Vivió en París (allí escribió su obra más famosa, El Evangelio en triunfo, 1797). 


Suiza e Italia: Visitó Ginebra y Nápoles, buscando refugio durante la Revolución Francesa (1789),.


Tras el perdón de Carlos IV regresó a España  en 1798, aunque nunca más volvió a tener relevancia.

EL FINAL DE SUS DÍAS. 


Acompañado de su sobrina y heredera, falleció en 1803 en Baeza (Jaén, España), a los 78 años, en una finca llamada La Mezquita, debido a la edad y posiblemente enfermedades crónicas derivadas de sus años de prisión y exilio.


Sus restos reposan en la Iglesia de San Pablo de Baeza, aunque no están identificados.


SU BORRADO DE LA HISTORIA.


Tras su condena, se le intentó “borrar de la historia”, eliminar su legado, tanto por razones políticas como modales. Se trató de una actuación sistemática y decidida en la que se dieron múltiples acciones, que merecen ser enumeradas:

 

  • Se le silenció en las crónicas oficiales,

  • Se secuestró y quemaron de sus escritos por orden de la Inquisición (informes sobre las Nuevas Poblaciones, textos filosóficos, su libro El Evangelio en triunfo fue incluido en el Índice de Libros Prohibidos), 

  • Se eliminaron documentos de su gestión como intendente de Sevilla, 

  • En el Archivo General de Simancas, muchos documentos relacionados con Olavide fueron ocultados o "extraviados" durante el siglo XIX, 

  • Su nombre fue eliminado en las Nuevas Poblaciones haciéndose referencia en la historia de este proyecto sólo a la Corona,

  • La Inquisición difundió panfletos describiéndolo como "ateo, corrupto y enemigo de España", se le asoció con la "leyenda negra" de la Ilustración  y como un títere de Francia). 

Todas estas acciones trajeron como consecuencia que fuese durante siglos un personaje prácticamente desconocido, y que en la “nómina” de ilustrados que estudiamos en el bachillerato (Floridablanca, Campomanes, Jovellanos, Marqués de Esquilache, Celestino Mutis…) no apareciera.

SU REHABILITACIÓN. 

Se puede decir que fue víctima de la ley del péndulo: demasiado ilustrado para el siglo XVIII, demasiado religioso para los liberales del XIX. La historia nos recuerda que el progreso siempre tiene enemigos, las ideas, al final, sobreviven.


Hacia 1960 el historiador Marcelin Defourneaux comenzó a rescatar su legado.


La democracia española sacó este personaje de su olvido histórico, también lo hicieron los Ayuntamientos de las Nuevas Poblaciones, reconociéndolo expresamente.


Se puede incidir que en 1997 la Junta de Andalucía,  es quien da el verdadero paso hacia adelante para restablecerlo, dándole su nombre a la segunda Universidad Pública de Sevilla. Sin duda, con esta actuación se quiso hacer justicia a la memoria del ilustrado limeño y a su labor en Andalucía, poniendo en valor su obra de modernización, progreso y desarrollo de Andalucía. 

Muy posiblemente se quiso, además, escoger su nombre por la excelencia y modernidad académica que esta nueva Universidad pretendió lograr desde un inicio, y que desde hace mucho tiempo es ya realidad. 

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No sé si alguien accederá a este artículo, pues no suelo publicitarlos ni difundirlos...Menos aún si alguien llegará a leerlo. Queda aquí mi experiencia y recopilación de información sobre este personaje tan sumamente interesante.

Luna de Avellaneda: Una película que emociona, inspira y nos conecta con lo esencial.

A veces la vida te regala una tarde perfecta para reencontrarte con algo especial. Para mí, ese reencuentro fue con "una vieja amiga...