sábado, 13 de marzo de 2010

El Secreto de sus Ojos


Acabo de ver El Secreto de sus Ojos.
Es un filme de Juan José Campanella que está de actualidad porque recién ha logrado un Óscar en Hollywood a la mejor película extranjera.
La historia narra una investigación judicial y personal de un crimen. Es interesante e intrigante, pero más allá de todo ello la película resulta bella por la forma en que se interpreta, por su música, cadencia y plástica.
Los protagonistas principales, Ricardo Darín y Soledad Villamil, realizan extraordinarias interpretaciones en la película…
Interpretaciones en plural porque cada uno da vida a su personaje en dos momentos temporales diferentes separados un cuarto de siglo y que se intercalan de continuo a la largo de la película.

Llama la atención cómo a los actores casi no se les caracteriza, y cómo nos muestran convincentemente cada uno dos personajes tan distintos y tan iguales…Sólo un cambio de peinado y gafas en el caso de Villamil, un distinto recorte de barba y algunas canas en el caso de Darín, llegan a ser suficientes sin requerirse las muletas de un mayor disfraz.
La historia es hermosa e interesante, está bien contada, interpretada y realizada, la música es muy apropiada, pero quizá el elemento de más calidad en la película para mí es la emoción que saben transmitir los principales protagonistas cuando se miran a los ojos.
Creo que esa magia, esa química entre ellos, que además también nos resulta permeable a través de la pantalla tiene tanta fuerza que los personajes no necesitan darse mutuamente detalles…Son diálogos cortos, con pocas palabras. Todo se lo dicen con la mirada…Y para el espectador es igual, no se precisan explicaciones ni que se narre nada más. La comunicación está en la mirada, y lo que se transmite es más sentimiento que argumento o historia.
Esa alquimia tan especial, esa emoción que nos suscita, va más allá de la dirección, de la interpretación, del arte y del guión. No se puede simular ni producir, si realmente no brota de una forma espontánea…. Y no son logro nuevo ni exclusivo de esta película, al menos en otra película anterior (El mismo amor, la misma lluvia), la chispa ya saltó...y la pudimos percibir a través de la pantalla.
Estoy convencido de que para quienes han votado este Óscar ha tenido mucho peso esas miradas…Muy probablemente a ellos habrá tardado mucho de borrárseles de la retina la imagen de Villamil mirando a Darín, y que a ellas le habrá ocurrido lo mismo respecto de la de Darín hacia su compañera.
¿Cuáles te han gustado más a ti?

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