No sé ni cómo estos días vi a Antonio Flores cantando la canción que dedicó a su hija Alba. Me paré a escucharle y a ver su interpretación. Me gustó tanto, que después escuché otra, y después otra, hasta seis o siete canciones.
Alba me emocionó mucho porque tras haber sido yo padre en tres ocasiones y vivir muy de cerca los correspondientes partos, pensé que esa letra no sólo era digna de un gran poeta, sino que coincidía con mis propios sentimientos hacia mis hijos y mi mujer...y apuesto a los de la mayoría de los padres...Captar la esencia de los sentimientos, y ser capaz de expresarlos está al alcance de muy pocos. También mi emoción porque hace ya una temporada que no está, y conozco la experiencia de perder un padre a destiempo.
Y me encantó su música y su voz de gran artista (pocos parecidos !!!), en el que yo antes no había apenas reparado, más allá de sentir -en su momento- pena cuando supe de su pronta partida.
Pensaba que, en su momento, me perdí a este gran artista porque "no me entraba" la forma en que se presentaba y su aire "aflamencado" que nunca me fue demasiado.
Son estas pocas letras para reconocer que me confundí, que no supe apreciar entonces a un artista grande, a un artista enorme con todas las letras: poeta, compositor y cantante. De veras que lo lamento.
Afortunadamente puedo disfrutarlo, y algunas de sus canciones tienen para mí un regusto adicional similar a la nostalgia o la añoranza, precisamente porque ya no está...
Pensar en él ahora me hace recordar la escena final de Gladiator cuando el amigo (interpretado por Djimon Gaston Hounsou) le dice "now we are free" (ahora somos libres...yo a Antonio le digo que ahora es libre...de sus adicciones y sufrimientos), "I will see you again" (te volveré a ver) "but not yet" (pero no todavía).
Ese brindis va por ti...!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario